Toda carta llega a su destino

La Carta Robada es el boletín semanal del Diplomado en Psicoanálisis de la UNAM & Balsas Analíticas. Un espacio para compartir las actividades, lecturas, reflexiones y novedades que mantienen vivo nuestro proyecto

Buscando la carta robada… encontramos las huellas de un acto.

Hay algo extraño en el psicoanálisis: aquello que transforma una vida pocas veces aparece dicho de manera directa. A veces una palabra revela algo que estaba oculto; otras veces, un silencio, un gesto o una repetición dicen mucho más que cualquier explicación.

Por eso esta semana nos preguntamos:

¿Cómo puede un acto llegar a decir más que las palabras mismas?

Quizá porque en el acto aparece algo que no estaba previsto por quien lo realiza. Algo insiste, algo retorna, algo se pone en escena sin pedir permiso.

En el Diplomado en Psicoanálisis de la UNAM seguimos las pistas de aquello que, como la carta del cuento de Edgar Allan Poe retomado por Lacan, circula incluso cuando creemos haberla perdido.

Esta semana esas pistas nos llevaron hacia uno de los conceptos fundamentales de la clínica psicoanalítica: la transferencia.

Sigmund Freud

La chinampa de la semana

La transferencia en acto

El viernes pasado trabajamos alrededor de tres textos fundamentales de Sigmund Freud:

  • “Consejos al médico sobre el tratamiento psicoanalítico” (1912)

  • “Sobre la iniciación del tratamiento” (1913)

  • “Recordar, repetir y reelaborar” (1914)

Tres textos donde Freud, en un momento excepcional de su obra, decide transmitir algunas orientaciones sobre la práctica analítica: cómo recibir a quien consulta, cómo sostener una posición de escucha, cómo comprender aquello que aparece más allá del relato consciente.

Pero lo interesante es que Freud no está construyendo simplemente una técnica. Está intentando delimitar una posición.

Una posición desde donde pueda aparecer aquello que no se sabe que se dice.

Estos textos nos permitieron trabajar las bases para pensar uno de los conceptos centrales del psicoanálisis: la transferencia.

Sin embargo, la transferencia no aparece como una idea abstracta. Aparece en acto.

La Chinampa estuvo a cargo de Virgilio Rodríguez y constituye la segunda parte del trabajo iniciado en la sesión titulada:

“La dinámica de la transferencia”.

Lectura del sábado

Pulsión y metapsicología: los destinos de la pulsión

En la clase del sábado, dirigida por Carlos Zúazua desde Cancún, se trabajó el texto freudiano:

“Pulsiones y destinos de pulsión” (1915).

Una lectura atravesada por el estilo que caracteriza su trabajo desde sus investigaciones sobre Sándor Ferenczi, permitiendo abrir un diálogo entre la metapsicología freudiana y las preguntas clínicas contemporáneas.

Su exposición permitió articular el recorrido que las Chinampas vienen construyendo: una clínica pensada no solamente desde la experiencia inmediata, sino sostenida por los conceptos fundamentales de la metapsicología.

Próxima chinampa | Viernes 24 Julio 2026 - 12:00hrs

Analista practicante: Abrir y cuidar de un consultorio Psicoanalítico

A cargo de Éric Hernández

Hay preguntas que parecen simples hasta que intentamos responderlas.

¿Cómo se instala un consultorio de psicoanálisis?

¿Es lo mismo instalar un consultorio que instalarse como psicoanalista?

¿Qué ocurre cuando alguien decide ofrecerse como lugar de escucha para las transferencias, las formaciones del inconsciente y las demandas de quienes consultan?

Abrir un consultorio nunca ha sido un asunto evidente.

El mismo Freud atravesó dificultades personales, económicas y epistémicas cuando decidió abrir su práctica en Viena el 25 de abril de 1886, anunciándose para recibir aquello que en aquella época era llamado “enfermedades nerviosas”, particularmente las neurosis histéricas y obsesivas.

Con treinta años de edad, con el deseo de construir una familia junto a Martha Bernays, con dificultades económicas y sin una posición institucional que asegurara su futuro, Freud tomó una decisión que modificaría no solamente su propia vida, sino también la historia del psicoanálisis.

Al anunciarse como médico dedicado al tratamiento de las enfermedades nerviosas, Freud asumió un lugar.

Un acto.

Como diría Lacan, un acto que inaugura una posición.

No simplemente comenzar a ejercer una profesión, sino sostener el lugar desde donde el método psicoanalítico —fundado sobre la existencia de lo inconsciente— podía comenzar a desplegarse.

En esta Chinampa recorreremos las historias de Freud, Lacan, Ferenczi, Dolto, Allouch y otros analistas para abrir preguntas sobre el deseo, la responsabilidad y las condiciones necesarias para comenzar una práctica psicoanalítica en nuestra época.

Chinampa 8 Abrir y cuidar un consultorio psicoanalítico

Diplomado 3ra Gen

Biblioteca

Freud recomienda:

Sigmund Freud, “Consejos al médico sobre el tratamiento psicoanalítico” (1912)

Bibliografía:

  • Freud, S. (1912). Consejos al médico sobre el tratamiento psicoanalítico.

  • Freud, S. (1913). Sobre la iniciación del tratamiento.

  • Freud, S. (1914). Recordar, repetir y reelaborar.

  • Freud, S. (1915). Pulsiones y destinos de pulsión.

Lista de Próximas Chinampas

Concepto de la semana

Transferencia

La transferencia no es simplemente confianza.

No es simpatía.

No es “llevarse bien” con el terapeuta.

La transferencia es aquello que permite que una historia singular vuelva a ponerse en escena dentro del dispositivo analítico.

“La transferencia es la puesta en acto de la realidad del inconsciente.”

Lacan, J.

Agenda

📌 Viernes 24 de julio — 12:00 hrs
Chinampa: Analista practicante. Abrir y cuidar un consultorio psicoanalítico
Éric Hernández

📌 Sábados — 8:00 a 12:00 hrs
Clase semanal del Diplomado en Psicoanálisis de la UNAM

Desde el archivo…

“Je le pansai, Dieu le guérit”

Una antigua expresión francesa utilizada en la historia de la medicina dice:

“Je le pansai, Dieu le guérit.”

“Yo lo vendé, Dios lo curó.”

La frase recuerda algo fundamental: el médico puede intervenir, acompañar, escuchar, ofrecer un tratamiento; pero hay algo en la curación que permanece fuera de su dominio.

En las traducciones habituales de Freud esta frase suele aparecer como:

“Yo curé sus heridas, Dios lo curó.”

Pero quizá pierde algo de su filo original.

El analista no cura en el sentido de reparar un objeto defectuoso.

Acompaña una operación subjetiva que pertenece al propio sujeto.

Cierre

La Carta Robada no busca entregar respuestas definitivas.

Busca seguir las pistas.

Porque el psicoanálisis comienza precisamente ahí: en aquello que no encaja completamente, en aquello que insiste, en aquello que vuelve a aparecer cuando creíamos haberlo dejado atrás.

Cada semana abriremos una nueva carta.

Quizá la encontremos donde menos la esperamos.

Hasta la próxima

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